jueves, 26 de abril de 2012

El verdadero peligro de Aponte

VICENTE DÍAZ 
EL NACIONAL


Hace algunos años se hizo una investigación sobre la pobreza en varios países. Se entrevistaron a decenas de miles de familias pobres. Se trataba de identificar patrones comunes para diseñar soluciones comunes. Una pregunta sobresalía de las demás: ¿Qué es lo peor de ser pobre? La respuesta predominante sorprendió a los investigadores. No deja de sorprender todavía a muchos. La mayoría esperaba respuestas sobre la dureza de la vida material, porque la pobreza es muy dura. Ramona, por ejemplo, no tiene baño y vive en el Guarataro. Un derrumbe le tumbó la mitad del rancho, y en esa mitad estaba su baño. Ahora ella y sus carajitos sólo pueden usar los baños de los vecinos. Tampoco tiene marido, se lo mató un hampón. El niño que carga está verde, no levanta la cabecita. Para romper el hielo le pregunto si me va a invitar un cafecito. Se pone colorada y en su lugar me ofrece agua. Le acepto el agua me acerco con ella a la nevera. No había nada. Sólo una jarra de Tupperware muy desgastada por el uso, de dónde saca el agua que me ofrece. 

jueves, 12 de abril de 2012

Esa mirada de desprecio

VICENTE DÍAZ 
EL NACIONAL


Hace algunos años se hizo una investigación sobre la pobreza en varios países. Se entrevistaron a decenas de miles de familias pobres. Se trataba de identificar patrones comunes para diseñar soluciones comunes. Una pregunta sobresalía de las demás: ¿Qué es lo peor de ser pobre? La respuesta predominante sorprendió a los investigadores. No deja de sorprender todavía a muchos. La mayoría esperaba respuestas sobre la dureza de la vida material, porque la pobreza es muy dura. Ramona, por ejemplo, no tiene baño y vive en el Guarataro. Un derrumbe le tumbó la mitad del rancho, y en esa mitad estaba su baño. Ahora ella y sus carajitos sólo pueden usar los baños de los vecinos. Tampoco tiene marido, se lo mató un hampón. El niño que carga está verde, no levanta la cabecita. Para romper el hielo le pregunto si me va a invitar un cafecito. Se pone colorada y en su lugar me ofrece agua. Le acepto el agua me acerco con ella a la nevera. No había nada. Sólo una jarra de Tupperware muy desgastada por el uso, de dónde saca el agua que me ofrece.