jueves, 29 de septiembre de 2011

El cerro en el partido

VICENTE DÍAZ 
EL NACIONAL


Nadie se mete en la política para hacer el mal. Casi todos los políticos empezaron su actividad en la más temprana juventud, casi de niños. Justo en la época en que espinillas e injusticias se odiaban por igual. Había que cambiar el mundo, y uno podía ayudar. Y la única forma de cambiarlo es conduciéndolo a un nuevo rumbo. Eso supone poder para conducir, e ideología para orientar. 

Los políticos buscan el poder para servir, porque creen que sus ideas y habilidades mejorarán las cosas. Hay quienes se aprovechan de la política, pero eso es un eventual efecto de la vocación, no su causa. 

jueves, 15 de septiembre de 2011

Vicente Díaz-precisión del elector en el voto correspondiente

¿Y por qué unánime?

VICENTE DÍAZ 
EL NACIONAL


Las elecciones podían ser juntas o separadas. Por Ley, las municipales no pueden ir con las nacionales. Podían ir con las regionales, pero hubiese sido una locura: las colas serían de kilómetros. 

Los electores hubiesen tenido, en muchos casos, que emitir hasta 14 votos: uno por cada cargo a elegir. El peor retraso hubiese sido en el este de Caracas. Tendrían que emitir votos para gobernador, legisladores voto lista, legisladores voto nominal, alcalde metropolitano, concejal metropolitana lista, concejal metropolitano nominal, alcalde, concejal lista, concejal nominal. Y más donde la circunscripción es plurinominal. Resultado: retraso, colas enormes, abstención por cansancio. 

jueves, 1 de septiembre de 2011

Anonymous, tecnología y poder

VICENTE DÍAZ 
EL NACIONAL


Los drones son aviones de guerra a control remoto. Permiten matar sin ser matado. Ya no hay bajas del lado gringo. Ya no hay marchas pacifistas que paralizan Washington. Ya no hace falta Bob Dylan ni John Lennon. 

Los teléfonos inteligentes (intelifono) e Internet le dieron poder a la gente. La información más nunca será unilateral. Todos tenemos en el bolsillo el poder de reportar lo que ocurre y de conocer lo que otros millones reportan. Ahora cada ciudadano puede decirle al mundo su verdad y debatirla con la de millones. Ya ni gobiernos ni medios tienen patente de la verdad.