EL NACIONAL
vicented@cantv.net
El Gobierno politiza todo, ideologiza todo. El Presidente plantea todo de manera maniquea, como un conflicto entre el bien y el mal. El bien lo representa el socialismo, la revolución y, más aún, su encarnación: él mismo.
El mal, obvio, es el capitalismo, el imperio y, no faltaba más, sus lacayos representados por la oposición apátrida.
Los desprevenidos podrían asumir esto como un discurso frente al país con el objetivo de polarizar, justificar sus acciones y tener chivos expiatorios para todo lo que no salga bien.