VICENTE DÍAZ
EL NACIONAL
Se crió en un barrio del Banco Obrero. Vivía en último piso de un bloque sin ascensor. Él los subía corriendo. Su abuela, con paso lento aprovechando los rellanos para recuperar el aliento. Dentro, el techo daba sombra, y goteras durante la lluvia. Pero el calor era agobiante, la platabanda parecía derretirse bajo al ardiente sol guaireño.
No se ponía camisa; zapatos, sólo en la escuela, pública, nunca en colegio privado. Un solo cuaderno, el de ensalada; feo, compacto y concreto. Las hembras les hacían márgenes con creyones y con reglas. Sólo anotaba lo básico, pero leía de todo siempre.