Vicente Díaz
Hace 411 años fue ejecutado Giordano Bruno, su delito: pensar distinto; se atrevió a decir que el sol no era el centro del universo. Con él, el Sol que ya había dejado de ser Dios, era degradado a una estrella más. Demasiada realidad para las creencias dominantes. Lo quemaron vivo.
Murió por pensar distinto. Nunca le hizo daño a nadie. Pero era un peligro. Sus asesinos lo sabían. Sus ideas desafiaron al pensamiento dominante. Cambiaron al mundo.
El pensamiento es poderoso porque genera conducta. Un empleado que piensa que lo van a despedir descuida el trabajo porque se enfoca en buscar un nuevo empleo. Un matrimonio se vuelve un infierno si uno de los cónyuges se piensa traicionado.