VICENTE DÍAZ
EL NACIONAL
EL NACIONAL
vicented@cantv.net
Hay tres criterios principales para evaluar un proceso electoral. El resguardo y respeto de la voluntad del elector, su capacidad para mantener la paz por la vía del reconocimiento de los resultados y la equidad durante la propia contienda.
Lo bueno. En las elecciones parlamentarias de 2005, poco más de 7 venezolanos de cada 10 no salieron a votar y 100% de los partidos de oposición decidieron abstenerse. El domingo pasado se invirtió la tortilla. Casi 7 de cada 10 venezolanos salieron a votar y todos los partidos participaron en la contienda.
El resultado de entonces fue un parlamento monocromático que no expresaba la naturaleza plural de la sociedad venezolana. De esa monocromía salieron los Poderes Judicial, Ciudadano y Electoral. El resultado de hoy, un parlamento plural donde ninguna fuerza política tiene los votos para designar o modificar esos Poderes Públicos sin contar con las otras.
Si no se hubiese respetado lo que los ciudadanos expresaron, esa realidad no fuese posible. Hubo cargos que se decidieron por 90 votos. Todos los votos fueron contados. Se auditaron más de 17 mil cajas, los resultados están publicados, mesa por mesa. Quien ganó, ganó; quién perdió, perdió. Todos los partidos tienen las actas de cada mesa. Y tienen la totalización acta por acta. Se resguardó y respetó la voluntad del elector.
La logística fue descomunal, se contaron más de 55 millones de votos. De casi 37 mil máquinas sólo 4 pasaron a manual. A pesar de que muchos centros fueron afectados directa o indirectamente por los aguaceros de los días previos, ningún centro dejo de abrir. Los funcionarios del CNE en muchos lugares cargaron con plantas eléctricas en los hombros con el barro en las rodillas. En mula y curiara se transportaron máquinas de votación. Se hizo una campaña inédita para garantizar que los miembros de mesa fuesen los sorteados. Casi un millón de personas se desplegaron bajo la conducción del CNE para lograr que nadie se quedara sin votar, en paz, con garantías, en secreto.
Nunca antes tantas mesas fueron cubiertas por tantos testigos. Cada aspecto del proceso fue conversado y revisado por los representantes de las fuerzas en pugna. Hubo testigos en todas partes.
Todo eso lo saben todos los partidos. Por eso todos reconocen los resultados. Igual se mantiene el derecho a la impugnación donde alguien este inconforme.
Problemas hubo, los de siempre, menos que nunca. Algunos centros con dificultades de acceso de los testigos, más máquinas fallaron de las que deberían, en algunos centros motorizados en patota intentaron ahuyentar electores, algunos alcaldes se dedicaron a perturbar, en algunos centros los abusadores habituales pusieron propaganda la noche antes. Todo se enfrentó, casi todo se corrigió.
El país amaneció en paz, el pueblo se expresó, el parlamento es plural.
Lo malo. Las reglas del juego. En el año previo a las elecciones se cambió la Ley electoral. Empeoró. Lo más relevante, se disminuyó la representación proporcional. Este principio está establecido en la Constitución para garantizar que la cantidad de cargos de un partido se corresponda a sus votos. También se modificaron las circunscripciones. Sólo en los estados con gobernadores opositores o disidentes. Sin un mismo criterio, en algunos sitios un criterio, en otros, otro. Esos cambios en las reglas del juego generaron extravagancias electorales como que con una diferencia de menos del 1% de votos el gobierno se lleve 98 diputados y la oposición 65; o que en Caracas la oposición saque más votos pero se lleve solo 1 de 8 diputados nominales en juego. Una aberración.
El Ventajismo. VTV fue confiscada como canal del partido de gobierno. Actuando como Presidente de la República, el Presidente Chávez promovió sus candidatos y atacó a los adversarios. Este abuso se exponenció este lunes luego de las elecciones, cuando en cadena nacional, rodeado de sus candidatos, se dedicó a justificar que él y su partido si habían ganado y a despotricar de la Mesa de la Unidad.
El anuncio de resultados. Los resultados se dieron sin votos. Sólo ganadores y perdedores. Eso no estuvo bien. Es verdad que eran las Juntas Regionales quienes tenían la competencia para darlos, pero ya que asumimos la responsabilidad de hacerlo, había que hacerlo bien. No se puede repetir.
La tardanza. Mucho. Todos angustiados. Nosotros por querer darlos. El país por recibirlos. Hubo mesas que cerraron muy tarde. Las ultimas después de las 10 pm. Dirigentes de partidos, de ambos, nos pidieron esperar. Lo otro, resultados muy cerrados en muchos cargos, una sola acta podía marcar la diferencia. De nuevo, dirigentes de partidos, de ambos, nos pidieron esperar hasta tener adjudicados todos los cargos. El país se angustió, pero amaneció en paz.
Lo mejor es ir a resultados en línea, como se vaya contando se va viendo en pantallas e internet, tenemos la tecnología.
No hay comentarios:
Publicar un comentario