jueves, 23 de diciembre de 2010

Atajo y resistencia

VICENTE DIAZ
EL NACIONAL


Nos encanta un atajo. Una forma de llegar más rápido al destino, de abreviar el camino. Colearse por el hombrillo, para adelantar el tráfico; buscar un "contacto", para saltarse el procedimiento; pagar una comisión, para ganar un contrato. El atajo es nefasto en todos los ámbitos. El atajo en política es una lotería criminal. 

El atajo llevó, en febrero del 92, al Presidente actual a tratar con un golpe de Estado hacerse del poder en lugar de dedicarse a fundar un partido y competir por el favor popular. Fracasó. 

jueves, 9 de diciembre de 2010

Carlitos y el "Chivo"

VICENTE DÍAZ
EL NACIONAL

vicented@cantv.net 

Carlitos tiene 13 años de edad, vive en La Dolorita. Es el menor de cinco hermanos. Vive con su mamá. Mujer de pueblo, humilde, honesta, fajada. Vende helados de vasito y Tupperware, corta pelo y hace hallacas. Lo que sea. Se las ha visto duras para levantar a sus carajitos. 

Su marido, José Ramón, obrero de Hidrocapital, apareció en la morgue con un tiro en el pecho. Su sueño es sacar a sus chamos del barrio. 

jueves, 25 de noviembre de 2010

Politicismo

VICENTE DÍAZ
EL NACIONAL

vicented@cantv.net

El politicismo es tan criminal como el economicismo. Reducir el mundo sólo a lo económico es un crimen. Todo es costo y beneficio, oferta y demanda. Si es rentable, es bueno y bello; si no, es espantoso. Corrompe el arte y el sexo, la amistad y la academia, el deporte y la ciencia; todo. Deshumaniza. Conduce a relaciones instrumentales y utilitarias con los demás, con la naturaleza y con uno mismo.

El politicismo cree que todo es política; que en todo lo humano subyace una lucha de poderes, de intereses.

jueves, 28 de octubre de 2010

El pueblo habló..

VICENTE DÍAZ
EL NACIONAL

vicented@cantv.net 

El 26 de septiembre nos mandó un mensaje claro y diáfano. Venezuela es un país plural. El pueblo no quiere demoliciones; ni demoledores ni demolidos. Así lo interpreto. 

El pueblo quiere que existan todos. Que existan los que apoyan al Presidente, y que existan quienes le adversan. El pueblo, con su intuición y sabiduría... dijo que tal vez le guste el socialismo por su promesa de justicia social y redención de los más débiles, pero no tanto como para olvidar los terribles costos en burocratismo, ineficiencia y falta de libertad que la humanidad ha tenido que pagar donde quiera que el socialismo marxista ha tratado de erigir su utopía.